martes, 8 de septiembre de 2009

12 funciones realizadas

Domingo 26 de octubre de 2008 a las 16:30 hs, en el Barrio San Lorenzo Sur. Calles: Pastor Pluis y Rhode - Neuquén. En el marco del 7mo Encuentro Provincial de Teatro Comunitario.Organizado por Tren Tren.

Domingo 16 de noviembre de 2008, Hora: 19:00, Lugar:Godoy al 1800 (entre Novella y Rafael Vásquez) Nqn.

Sábado 13 de diciembre de 2008. Cutral Có. "El grupo Ramo del Aire presentará la obra de teatro de calle “Estalla silencio” mañana sábado, a las 19:30, en la calle Roca al 300, al frente de la Biblioteca Carlos H. Rodríguez. La pieza está dirigida por Cecilia Arcucci e Isabel Vaca Narvaja. Convoca la Asamblea por los Derechos Humanos (APDH)"

Martes 24 de marzo de 2009 en el Museo de la Memoria (ex ESMA) Buenos Aires. Convocados por la Asociacion Madres de Plaza de Mayo.


Domingo 19 de abril de 2009, en Parque Industrial. En ell marco de los 25 años de la Biblioteca Popular Julio Cortazar.



Domingo 17 de mayo de 2009. 17 hs. Plaza San Martín. Centenario.



Sábado 15 de agosto de 2009 en la Universidad Nacional del Comahue (UNCo)

Jardines del Rey, sábado 6 de diciembre de 2008, en el marco del XII encuentro de teatristas independientes neuquinos.





Las Fotografías son gentileza de Walter Cuevas.

TE.NE.AS (Teatristas Neuquinos Asociados) organizó el XII Encuentro de Teatristas Independientes Neuquinos e invitó al elenco El Ramo del Aire a participar. La función se llevó a cabo el sábado 6 de diciembre a las 19.30 hs en Domene y Los Cipreses, frente al CPEM Nº 34, en el barrio Jardines del Rey.

Fasinpat (Zanon) 4 de nov de 2008, con la presencia de las Madres Neuquinas Lolín e Ines y Osvaldo Bayer en el marco de la presentación de su libro.


“Emociona hasta la extenuación total.” comenta Osvaldo Bayer en la contratapa de Página 12 (sábado 8 de noviembre), quién presenció el espectáculo en la Fábrica Fasinpat (Zanon), antes de la presentación de su último libro.

Es que “Estalla, silencio!” sintetiza todo el amor, los sueños de un futuro mejor contrapuestos al horror, a la tortura y a la muerte pero con la esperanzada y tenaz persistencia de las Madres, llevando a los asesinos camino a la justicia.





Las fotografías son gentileza de Sandro Calderón

Y de repente entran en el amplio galpón seres vestidos de negro en altos zancos. Son los artistas del Teatro de la Calle, que representan la obra Estalla el silencio. Los seres en negro, en zancos y con armas desde arriba, y los jóvenes que luchan por un mundo mejor, de blanco, con libros y volantes. Aparece, también, el amor, en un balcón, con una Julieta que espera y un Romeo que la mira desde abajo con flores y la rodea de versos. Pero de pronto, por el balcón se asoman dos caricaturas uniformadas, siniestras. Uno ordena y el otro obedece a gritos. Se inicia así ya, en el escenario, el fin de la juventud y su amor. Ese fin es patético. Emociona hasta la extenuación total. Los movimientos de la desesperación, de la tortura, la más cobardes de las ferocidades y cobardías. El terror uniformado como método del poder absoluto. La muerte contra la vida y el amor. Un ballet trágico, desconsolador. Pero por la calle ancha aparece una mujer con la cabeza cubierta con un pañuelo blanco. Y levanta un enorme retrato de Julieta, ya desaparecida.

Fin. La emoción sólo permite el silencio. Los actores no salen a agradecer, queda sólo allí la Madre, elevando infinitamente el retrato de su hija.

Ni Chéjov habría podido mostrar así la “muerte argentina”. La desaparición y su “obediencia debida”.

Los obreros se mantuvieron de pie, los demás espectadores no hicieron ningún movimiento. Nadie se movió. Hasta las máquinas parecieron guardar silencio.

De inmediato, el representante de los obreros de Fasinpat habló diciendo que jamás abandonarán esos talleres, donde la voz de las asambleas ha triunfado hasta ahora sobre todos los subterfugios de los ex patrones y de la cobardía de políticos y jueces que recurren al tiempo y al papeleo burocrático para no definirse.

El elenco junto a las Madres y a Osvaldo Bayer


Función en Villa Ceferino, 19 de octubre de 2008, nos vieron 100 personas.

Los zanquistas recorrieron las calles convocando a vecinxs al playón donde se realizaría la función. Habían paredes pintadas alucivas a nuestra obra. Lxs trabajadorxs de Zanon nos prestaron el andamio para realizar la escena del balcón. No solo lo prestaron sino que colaboraron en el armado. Un vecino del playón nos cedió como camarín instalaciones de su propio hogar. He aquí algunas imágenes.





Las fotografías son gentileza de Sandro Calderón.

Estreno: 5 de octubre de 2008, Nos vieron 200 personas

A comienzos del 2008, el Grupo se propone iniciar una nueva dramaturgia. En mayo, la directora recibe una convocatoria de la Asamblea de Derechos Humanos (Neuquén y Río Negro) para realizar un espectáculo relacionado con los juicios a los militares que se iniciaban en septiembre. La intención era contar artísticamente que sucedió desde el 76 hasta hoy y llegar a la mayor cantidad de espectadores, en barrios y pueblos del Valle.
Todo el elenco, adhirió entusiasta a la temática, consientes de la dificultad de abordar, en escasos 35 minutos, en forma clara, bella y emotiva, tanta historia transcurrida.
Durante tres meses se trabajó sin descanso, entrenando, configurando escenas, hasta que los primeros días de octubre, estaba todo preparado para estrenar “Estalla, silencio!”
En el camino se fueron sumando nuevos integrantes (de los 10 iniciales el elenco se termina conformando por 18 personas, entre músicos, actores y una titiritera).
El estreno se llevó a cabo el 5 de octubre en la calle donde se desarrollan los juicios.
Comenzó así el ciclo Barrios (Villa Ceferino, San Lorenzo, Gran Neuquén Oeste, Fábrica Fasinpat (Zanon), Universidad Nacional del Comahue) y continuaremos hasta diciembre con agenda completa.
Cabe destacar la respuesta de la gente no habituada a concurrir al Teatro. Es la sorpresa, la emoción y la reflexión de los que quedan largo rato sin poder moverse de la calle.
“Emociona hasta la extenuación total.” comenta Osvaldo Bayer en la contratapa de Página 12 (sábado 8 de noviembre), quién presenció el espectáculo en la Fábrica Fasinpat (Zanon), antes de la presentación de su último libro.
Es que “Estalla, silencio!” sintetiza todo el amor, los sueños de un futuro mejor contrapuestos al horror, a la tortura y a la muerte pero con la esperanzada y tenaz persistencia de las Madres, llevando a los asesinos camino a la justicia.




Las fotografías son gentileza del grupo Son Miradas

El elenco no sale a saludar terminada la función. Lxs espectadorxs deben vivir la ausencia. Acentamos de esa forma la imagen del desaparecido. El estreno impacto al público que produjo su catarsis homenajeando durante 20 minutos a la Madres de Neuquén (quienes estuvieron en la función) con el canto: "Madres de la plaza, el pueblo las abraza".

martes, 9 de junio de 2009

Audio Cecilia + Imagenes

domingo, 10 de mayo de 2009

domingo, 8 de marzo de 2009

24 de Marzo en la ESMA (Buenos Aires)


Este 24 de Marzo será especial para los integrantes del elenco. Haremos función de "Estalla, Silencio" en un lugar iconico del genocidio producido por los militares en la Argentina. La ESMA (Escuela Mecánica de la Armada Argentina) funcionó como centro de tortura en los años de la dictadura, allí eran llevados los presuntos guerrilleros de izquierda capturados por los "grupos de tareas" de la marina.

(Según organismos de derechos humanos, fueron 30 mil los ejecutados por el llamado "Proceso de Reorganización Nacional". Se calcula que no menos de 4 mil de ellos fueron torturados y asesinados en la ESMA)

Hoy, la ESMA pretende convertirse en un "Museo de la Memoria" que simbolice la defensa de los Derechos Humanos.

ESMA

lunes, 22 de diciembre de 2008

Enlaces

Haz Click en los enlaces que contienen ++++MÁS+++ sobre ¡Estalla, Silencio!

Organización y resistencia
Festival por los Derechos Humanos
Agrupación Crotos Libres
Prensa I
Prensa II
XII Encuentro de provincial de Teatro Independiente 2008
Nota completa de Osvaldo Bayer en Pagina 12
Video Trailers
Arte neuquén
Cutral Có
El Juicio




Algunas imágenes del estreno de la obra en calle Carlos H. Rodríguez y Av. Argentina. La cuadra donde se realizan los juicios a los represores de "La Escuelita". El elenco entró en receso en estos días. La ultima función se realizo en el mismo lugar de estreno. El sábado 13 de diciembre nos presentamos en la ciudad de Cutral , luego de haber realizado funciones en el barrio "Jardínes del Rey", en la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) y en las Calles Novella y Rafael Vazquéz de la ciudad de Neuquén.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Fotos de la obra en FASINPAT (Zanon)





Las fotos son gentileza de Sandro Calderón.

lunes, 27 de octubre de 2008

Link Trailer

http://es.youtube.com/watch?v=l2GDOQvVrhA

He aquí el trailer de la obra. Realizado por Sebastián Fanello para BINS creativo (binstransportecreativo.blogspot.com)

sábado, 25 de octubre de 2008

¡Estalla, silencio!



Nueva función de calle

Nuevo espectáculo del grupo. Con temática del Teatro por la identidad y la estética del teatro de calle, ¡Estalla, silencio! va en su tercer función por los barrios neuquinos. Cada presentación es especial y se reinventa renaciendo cada vez que se renueva el público. Acompañados por la APDH (Asamblea Por Los Derechos Humanos) el elenco reivindica la memoria de una historia 100 veces contada que necesita no olvidarse jamás. Sobretodo ahora que enjuician a 8 de los represores locales.

Función en Villa Ceferino






Nuevo espectáculo del grupo. Con temática del Teatro por por la identidad y la estética del teatro de calle, ¡Estalla, silencio! va en su tercer función por los barrios neuquinos. Cada presentación es especial y se reinventa con un nuevo público.

Zanon y Osvaldo Bayer


El martes 4 de noviembre, los obreros de Zanon invitaron al elenco a sumarse a la actividad enmarcada en la visita de Osvaldo Bayer.

El sábado 8 de noviembre Osvaldo Bayer comenta en la contratapa de PAGINA/12 sobre su visita al Alto Valle.

La Patagonia sigue rebelde (contratapa "pagina/12" - 8 de Nov. de 2008)

Por Osvaldo Bayer

Desde Choele Choel, Río Negro

A veces, sin querer, comienza una sonrisa a dibujarse en el rostro de uno. Es cuando una vez más constata que la ética no se rinde nunca. O mejor aún: jamás. A veces pueden pasar siglos, pero sigue horadando en la memoria. Y de pronto, está ahí, frente a nosotros.

Se nos presentó en la Plaza Rodolfo Walsh, de Lamarque, en Río Negro, cuando formamos una larga columna de vehículos de todo tipo. Hacia la estancia El Curundú, que significa nada menos que gualicho de amor, en guaraní. Allí, hace 81 años nacía nuestro querido Rodolfo Walsh. Con nosotros venía Patricia Walsh, su hija. Fue como una cruzada. No íbamos ni en busca de méritos, ni para lograr candidaturas, ni para comprar tierras en un remate. No, íbamos sólo –y esto es lo increíble– acompañados por la ética. Sí, nos gusta repetirlo. Porque íbamos a rescatar la memoria. Ibamos a abrazar el recuerdo del mejor de nuestra generación. Se llamó –se llama– Rodolfo Walsh. Nos encaminábamos a su lugar de nacimiento. A saludar las imágenes de su infancia, a sus personajes reunidos allí. A sus sueños de igualdad, libertad, fraternidad. A murmurar en esa casona, en su galería de tejas y en el patio de ladrillos que él conoció al abrir sus ojos, aquella estrofa sagrada: “Ved en trono a la noble igualdad, Libertad, Libertad, Libertad”. Ibamos a visitar a nuestro Mariano Moreno del siglo veinte. El que enfrentó con la palabra y un revolvito casi de juguete a todas las fuerzas armadas que se cubrían el rostro siniestro con la careta de la desaparición. Dicen los poetas que murió sonriente y con sus manos tan limpias como su mente.

Llegamos a la estancia El Curundú, hoy en poder de una multinacional del comercio de frutas. Por los diarios nos enteramos de que la multinacional nos iba a permitir entrar pero que seríamos custodiados por la BORA, policía especial antimotines de la provincia de Río Negro. Sí, en esas regiones tranquilas de horizontes, soles y paisajes de verde y cielo ahora hay policías antimotines. El miedo que ellos tal vez quisieron imponernos se transformó en nosotros en sonrisa burlona. Pero no aparecieron. Entramos. Nos acompañaba el intendente de Lamarque, historiadores regionales, docentes universitarios y de las provincias de Río Negro y Neuquén agremiados en la Asociación de Docentes de la Universidad Nacional del Comahue, en la Unión de Trabajadores de la Educación de Río Negro y en la Asociación de Trabajadores de la Educación de Neuquén, y gente del pueblo con sus niños. No apareció ni siquiera algún burócrata de oficina de la poderosa empresa a recibirnos. No, nos mostraron su espalda. La palabra “propiedad” está para ellos más allá que la historia, que los auténticos héroes del pueblo, que la moral de la ciudadanía. Formas de nuestra democracia. Pero a nuestro lado estaban las Madres de Plaza de Mayo con sus pañuelos.

Esa galería... Quisimos entrar en las habitaciones, pero estaban cerradas con llave y sus postigos también, para que no pudiéramos ver nada de lo que pasa en esos cuartos que vieron nacer a ese niño y a sus cuatro hermanos. Pero allí, con Patricia, descubrimos una placa donde quedará para siempre la señal de su importancia histórica. Allí y en un acto posterior que se hizo en Lamarque quedó firme el propósito de que esa casa se convierta en un espacio público que permita la difusión de la obra de Walsh, pero más que eso, que sea un centro de la cultura, con su biblioteca y su sala de reunión de delegaciones de estudiantes y obreros de todo el país para el debate de nuestra historia, de nuestro presente, del arte, y de los rumbos de ese algo infinito que es la literatura. La casa es ya hoy patrimonio histórico. Ahora los representantes municipales, provinciales y nacionales tienen que dar el sello de que esa casa pertenece a la comunidad toda y no a un señor o varios señores que viven en Miami.

Volveremos siempre hasta lograr que la historia y la cultura superen el egoísta derecho de la mera propiedad privada de un lugar pleno de sueños y esperanzas. Y antes del viaje a las tierras de Rodolfo, las fantasías de la realidad nos llevaron a presenciar un acto de profunda cultura. En una fábrica de Neuquén. Sí, como en aquellas décadas del pasado obrero de los anarquistas. Estos tenían presentes siempre tres deberes: trabajo, cultura y familia. Y no olvidar, los sábados a la noche, el conjunto filodramático de las Sociedades de Oficios Varios. En Neuquén fue, como no podía ser de otra manera, en Zanon, la fábrica de porcelanas. Hoy llamada Fasinpat, Fábrica Sin Patrones. Sin patrones, como tendría que ser en una sociedad racional. Los obreros hicieron un alto en el trabajo para el espectáculo, pero las máquinas siguieron funcionando, como lo adelantó el obrero que habló en la presentación: “Vamos a abrir este espacio de la cultura con el ruido de las máquinas, es decir, de la música del trabajo para demostrar que esta fábrica abandonada por sus ex dueños seguirá funcionando siempre, y mucho mejor, por cierto, en manos de los obreros”.

Y de repente entran en el amplio galpón seres vestidos de negro en altos zancos. Son los artistas del Teatro de la Calle, que representan la obra Estalla el silencio. Los seres en negro, en zancos y con armas desde arriba, y los jóvenes que luchan por un mundo mejor, de blanco, con libros y volantes. Aparece, también, el amor, en un balcón, con una Julieta que espera y un Romeo que la mira desde abajo con flores y la rodea de versos. Pero de pronto, por el balcón se asoman dos caricaturas uniformadas, siniestras. Uno ordena y el otro obedece a gritos. Se inicia así ya, en el escenario, el fin de la juventud y su amor. Ese fin es patético. Emociona hasta la extenuación total. Los movimientos de la desesperación, de la tortura, la más cobardes de las ferocidades y cobardías. El terror uniformado como método del poder absoluto. La muerte contra la vida y el amor. Un ballet trágico, desconsolador. Pero por la calle ancha aparece una mujer con la cabeza cubierta con un pañuelo blanco. Y levanta un enorme retrato de Julieta, ya desaparecida.

Fin. La emoción sólo permite el silencio. Los actores no salen a agradecer, queda sólo allí la Madre, elevando infinitamente el retrato de su hija.

Ni Chéjov habría podido mostrar así la “muerte argentina”. La desaparición y su “obediencia debida”.

Los obreros se mantuvieron de pie, los demás espectadores no hicieron ningún movimiento. Nadie se movió. Hasta las máquinas parecieron guardar silencio.

De inmediato, el representante de los obreros de Fasinpat habló diciendo que jamás abandonarán esos talleres, donde la voz de las asambleas ha triunfado hasta ahora sobre todos los subterfugios de los ex patrones y de la cobardía de políticos y jueces que recurren al tiempo y al papeleo burocrático para no definirse.

Como vemos, la Patagonia continúa siendo rebelde y busca otros caminos. Por ejemplo la fiesta de los cincuenta años de la biblioteca popular de Cutral-Có. Fuimos a saludar al querido centro de lectores jóvenes que quieren saber más para que el paisaje no les sea robado y la sabiduría les traiga aquella noble igualdad que se canta en el himno.

Y como si fuera poco, la exposición neuquina de la organización H.I.J.O.S., sí, los hijos, pura juventud hoy de sus padres desaparecidos. Exposición de dibujos, carteles, filmes, teatro, música. Todo bajo el título Justicia con vos. Todo para que los jueces no le den la espalda a la verdad, en los juicios que se están llevando contra esas figuras cavernarias de los represores de La Escuelita.

Y volviendo ya para acá, en la Santa Rosa de nuestras pampas criollas, los escritores pampeanos reunidos en largas hornadas: poesía, relatos, novelas, ensayos, todo con el olor a lluvia, a campo y a sol pleno. Nuestras pampas tienen sus relatores. Vale la pena escucharlos, mientras los pocos ombúes que quedan nos observan serios e impertérritos.

Regreso a Neuquén: de pronto una columna interminable, ruidosa y entusiasta rodea la casa de gobierno. Son los trabajadores de la provincia que luchan por sus derechos. Coros de protesta. Me invitan a hablar y comienzo diciendo: “Hoy he visto regresar la Patagonia Rebelde”.

El viajero regresa del Sur con la maleta más llena que nunca. Desensillamos. Miramos hacia el Sur. Hay allá como unos relámpagos que nos informan que allí la vida no se rinde.